Para muchas personas, maquillarse forma parte de la rutina diaria. No es algo reservado para una ocasión especial: es parte de prepararse para ir al trabajo, salir a cenar, encontrarse con amigos o simplemente sentirse bien.
Cuando además usas lentes de contacto, aparece una pregunta que parece sencilla pero merece más atención de la que normalmente recibe:
¿El maquillaje puede afectar la salud de mis ojos?
La respuesta no es que tengas que dejar de maquillarte.
El problema está en cómo, cuándo y con qué productos interactúan el maquillaje y los lentes de contacto.
Un poco de sombra que entra en el ojo puede producir una molestia pasajera. Pero la situación cambia cuando hablamos de productos contaminados, mala higiene de manos, lentes manipulados incorrectamente o síntomas que se ignoran durante horas.
La FDA recomienda colocar los lentes de contacto antes de maquillarse y retirarlos antes de desmaquillarse. También aconseja dejar de utilizar un cosmético que produzca irritación y consultar a un profesional si el problema persiste. U.S. Food and Drug Administration
Y para quienes vivimos en Miami hay otro factor que merece consideración: nuestras rutinas suelen combinar calor, humedad, aire acondicionado, actividades al aire libre y largas jornadas fuera de casa.
Por eso, cuidar los ojos cuando utilizas maquillaje y lentes de contacto no consiste en memorizar una lista de prohibiciones. Consiste en entender qué está pasando en la superficie ocular y cómo pequeños hábitos pueden marcar una diferencia importante.
La superficie del ojo es más delicada de lo que parece

Para entender por qué el maquillaje puede convertirse en un problema, primero hay que entender qué ocurre cuando colocamos un lente de contacto sobre el ojo.
La parte frontal del ojo está cubierta por una fina película lagrimal. Aunque normalmente no pensamos en ella, esa película cumple funciones esenciales: mantiene la superficie ocular húmeda, ayuda a protegerla y participa en la calidad óptica de la superficie del ojo.
La córnea, por su parte, es transparente y extremadamente sensible.
Cuando colocas un lente de contacto, introduces una superficie adicional que interactúa con esa película lagrimal.
Ahora imagina lo que sucede cuando pequeñas partículas de sombra, máscara de pestañas, delineador o residuos de otros cosméticos entran en ese mismo entorno.
El objetivo no es decir que cualquier partícula de maquillaje va a provocar una infección. Sería exagerado.
El punto es que los ojos y los lentes de contacto requieren un entorno limpio y una manipulación cuidadosa.
Los lentes de contacto son dispositivos médicos y su uso incorrecto puede aumentar el riesgo de complicaciones e infecciones. El CDC recomienda lavarse y secarse correctamente las manos antes de manipularlos y seguir las instrucciones del profesional que los ha adaptado.
Por eso, la higiene de las manos es probablemente mucho más importante que buscar una supuesta “marca de maquillaje perfecta para lentes de contacto”.
El detalle que más personas pasan por alto: el orden
Hay un momento concreto de la rutina de maquillaje que puede marcar una diferencia:
¿Te colocas primero los lentes o primero te maquillas?
La recomendación de la FDA es clara: los lentes deben colocarse antes de utilizar el maquillaje y retirarse antes de quitarlo.
Tiene sentido si pensamos en lo que ocurre con nuestras manos.
Cuando te maquillas, tus dedos pueden tener restos de base, crema, sombra o delineador. Si después intentas manipular un lente de contacto, puedes transferir residuos directamente a él.
En cambio, si primero te lavas las manos y colocas los lentes correctamente, después puedes continuar con tu rutina de maquillaje sin tener que manipular nuevamente la superficie del lente.
Por la noche ocurre lo contrario.
Primero retiras los lentes.
Después te desmaquillas.
Es un cambio pequeño en la rutina, pero precisamente los buenos hábitos de salud visual suelen ser así: sencillos y constantes.
No todos los productos de maquillaje representan el mismo riesgo
Cuando hablamos de maquillaje para usuarios de lentes de contacto, conviene dejar de pensar en “maquillaje” como una sola categoría.
Una base aplicada en las mejillas no tiene la misma relación con el ojo que una máscara de pestañas.
Un labial tampoco tiene la misma función que un delineador.
El lugar donde aplicamos el producto importa.
Delineadores y productos aplicados cerca del borde del párpado
Cuanto más cerca del ojo se aplica un cosmético, mayor es la importancia de la técnica y la higiene.
Los productos destinados al área ocular deben utilizarse exclusivamente para ese propósito. La FDA recomienda no utilizar cosméticos cerca de los ojos que no hayan sido diseñados para esa zona.
También conviene evitar aplicar productos directamente sobre la parte interna del párpado si esto genera molestias o si tu profesional de la visión te ha recomendado otra técnica.
Máscara de pestañas
La máscara merece especial atención porque el aplicador entra muy cerca del ojo.
Con el tiempo, además, el producto puede contaminarse.
La FDA recomienda no utilizar máscaras antiguas, desechar las que estén secas y nunca intentar recuperar una máscara agregando agua o saliva. La recomendación existe por una razón: introducir líquidos puede favorecer la contaminación microbiana o alterar los conservantes del producto.
Y hay otro consejo bastante obvio que, sin embargo, vale la pena recordar:
no compartas maquillaje de ojos.
Tus ojos no necesitan compartir bacterias con los de otra persona.
¿Qué pasa con las sombras de ojos?

Las sombras en polvo pueden desprender partículas durante su aplicación.
Para una persona que no utiliza lentes de contacto, una pequeña cantidad puede simplemente provocar lagrimeo o una molestia temporal.
En alguien que lleva un lente de contacto, esas partículas pueden quedar atrapadas entre el lente y la superficie ocular o depositarse sobre el propio lente.
Si una sombra entra en el ojo y comienzas a sentir una molestia persistente, no es buena idea seguir maquillándote y esperar que desaparezca.
Retira los lentes de contacto y presta atención a la evolución de los síntomas.
Si aparecen dolor, enrojecimiento importante, sensibilidad a la luz, secreción o cambios en la visión, es necesario contactar a un profesional de la visión. El CDC recomienda retirar los lentes y consultar cuando aparecen molestias relacionadas con su uso.
Miami añade otro elemento: el calor
Hay una razón por la que este tema merece una perspectiva local.
En Miami, no es extraño salir de casa con una rutina de maquillaje perfectamente preparada y terminar varias horas después en un ambiente completamente diferente.
El maquillaje puede pasar del baño climatizado a un automóvil estacionado bajo el sol, después a una oficina con aire acondicionado y finalmente a un restaurante o evento.
Ese automóvil caliente merece especial atención.
La FDA recomienda no almacenar cosméticos a temperaturas superiores a 85 °F (29 °C) y advierte que dejarlos durante largos períodos dentro de vehículos calientes puede afectar la estabilidad de sus conservantes.
Por eso, ese pequeño neceser que permanece todo el día dentro del carro mientras haces diligencias por Kendall no es precisamente el mejor lugar para guardar tus productos de maquillaje.
No se trata de ser exageradamente cuidadoso.
Se trata de entender que calor + tiempo + producto cosmético no es una combinación ideal.
Y hay algo todavía más importante si vives en Miami: el agua
- Piscina.
- Playa.
- Ducha después del gimnasio.
- Jacuzzi.
- Son parte de la vida en Florida.
Pero ninguna de estas actividades es compatible con llevar lentes de contacto puestos.
El CDC recomienda retirarlos antes de nadar o ducharse porque el agua puede contener microorganismos que pueden producir infecciones oculares.
Esto es particularmente importante porque algunas personas piensan que el problema únicamente existe en piscinas públicas.
No.
El principio es más sencillo:
los lentes de contacto no deben entrar en contacto con agua.
Y esto incluye agua de piscina, mar, ducha y jacuzzi.
Cuando el maquillaje deja de ser el problema
Hay una situación que vemos con frecuencia en salud visual: una persona comienza a sentir molestias y automáticamente culpa al último producto que utilizó.
“Debe ser la máscara.”
“Debe ser la sombra.”
“Debe ser el lente.”
Pero los síntomas oculares pueden tener diferentes causas.
La incomodidad también puede relacionarse con el tiempo de uso, el ajuste del lente, la superficie ocular, sequedad, alergias, el ambiente o una combinación de factores.
Por eso no es buena idea cambiar de marca de maquillaje, cambiar de solución y comprar otros lentes al mismo tiempo sin saber qué está ocurriendo.
Si las molestias son recurrentes, una evaluación profesional puede ayudar a separar una cosa de la otra.
Ese es uno de los valores de una adaptación adecuada de lentes de contacto: no se trata simplemente de encontrar un lente que corrija tu graduación. También importa cómo se comporta ese lente sobre tu ojo.
¿Y si necesito maquillaje para un evento especial?
Aquí es donde muchas personas cometen otro error.
Tienes una boda, una fiesta, una sesión de fotos o un evento importante en Miami.
Quieres un maquillaje más elaborado.
Utilizas pestañas postizas, más delineador, sombras con partículas brillantes y quizá lentes de contacto cosméticos para cambiar temporalmente el color de tus ojos.
El problema es pensar que, por ser una ocasión especial, las mismas reglas dejan de aplicar.
No.
Las pestañas postizas y sus adhesivos también pueden producir irritación o reacciones en la zona ocular. La FDA recomienda prestar especial atención a los ingredientes y a la seguridad de estos productos porque los párpados son particularmente delicados.
Y si hablamos de lentes de contacto de color, hay una regla todavía más importante:
No son simplemente accesorios de belleza.
También requieren receta y adaptación profesional.
La FDA advierte que los lentes de contacto decorativos adquiridos sin receta pueden provocar abrasiones corneales, infecciones y pérdida de visión.
Por eso, si estás pensando en cambiar el color de tus ojos para un evento, la conversación debería comenzar con un profesional de la visión y no con una búsqueda en internet.
Una buena rutina no tiene que ser complicada
Si utilizas lentes de contacto y maquillaje, no necesitas convertir tu baño en un laboratorio.
Lo importante es establecer una rutina consistente.
Por la mañana, comienza con manos limpias y secas. Coloca tus lentes de contacto siguiendo las instrucciones que recibiste durante la adaptación y después continúa con el maquillaje.
Por la noche, retira primero los lentes y luego elimina el maquillaje.
Mantén los cosméticos de ojos limpios, no los compartas y reemplaza los productos cuando corresponda. Si un producto cambia de olor, color o textura, o si produce irritación, es mejor dejar de utilizarlo.
Y si sabes que vas a estar fuera de casa durante muchas horas, especialmente en un día caluroso, lleva contigo tus gafas de respaldo.
El CDC recomienda precisamente contar con un par de anteojos de repuesto con una receta actualizada.
Cuándo una molestia merece más atención
Una ligera incomodidad que desaparece rápidamente no necesariamente significa que exista una complicación grave.
Pero hay síntomas que no deberías ignorar.
Si mientras utilizas lentes de contacto aparecen dolor, enrojecimiento, picazón importante, lagrimeo excesivo, sensibilidad a la luz, secreción o cambios en la visión, retira los lentes y consulta a un profesional.
La FDA recomienda retirar los lentes y contactar al profesional de la visión si aparecen cambios en la visión o los ojos se ponen rojos, duelen o presentan picazón.
La idea no es generar alarma.
Es justamente lo contrario.
Saber cuándo una molestia deja de ser normal te permite actuar a tiempo.
Elegir lentes de contacto también es una decisión de salud visual
Aquí está la parte que muchas guías de maquillaje omiten.
Si utilizas lentes de contacto con frecuencia y cada vez que te maquillas aparecen molestias, quizá el problema no esté en el maquillaje.
Puede ser necesario revisar tu adaptación, la frecuencia de uso o las condiciones de tu superficie ocular.
Los lentes de contacto no deberían seleccionarse únicamente por precio, marca o disponibilidad.
La FDA recomienda mantener una receta correcta y actualizada y utilizar la marca y especificaciones indicadas por el profesional.
En Sanchez Optical, la conversación comienza precisamente ahí: entender tus necesidades visuales antes de recomendar una solución.
57 años entendiendo que cada paciente ve de una manera diferente
Sanchez Optical no nació como una cadena de tiendas.
La historia comenzó hace más de 57 años en Venezuela, de la mano de una familia de inmigrantes cubanos, y desde entonces se ha mantenido como un negocio familiar que ha pasado de generación en generación.
Esa historia también explica una parte importante de nuestra manera de trabajar en Miami.
No todos nuestros pacientes llevan la misma rutina.
Algunos utilizan lentes de contacto todos los días para trabajar. Otros los reservan para ocasiones especiales. Algunos prefieren alternarlos con gafas. Otros buscan una solución que les permita mantener su estilo de vida activo.
Por eso, la atención personalizada sigue siendo fundamental.
Angie y Judith forman parte de esa experiencia familiar y cercana que buscamos ofrecer a nuestros pacientes: escuchar primero, entender sus necesidades y después orientarles hacia la solución adecuada.
Y cuando necesitas combinar salud visual, lentes de contacto y eyewear, esa conversación importa.
Sanchez Optical acepta la mayoría de los planes de seguro y ofrece CareCredit para facilitar el acceso al cuidado visual y a nuevos productos ópticos. Sanchez Optical
preguntas frecuentes sobre Maquillaje y lentes de contacto
¿Puedo usar maquillaje si tengo lentes de contacto?
Sí. Usar lentes de contacto no significa que tengas que renunciar al maquillaje. Lo importante es mantener una buena higiene, utilizar productos apropiados para el área ocular y colocar los lentes antes de maquillarte.
¿Qué debo ponerme primero: el maquillaje o los lentes de contacto?
Los lentes de contacto deben colocarse antes del maquillaje. Para retirarlos al final del día, quita primero los lentes y después desmaquíllate. Esta es la recomendación de la FDA. U.S. Food and Drug Administration
¿Qué hago si el maquillaje entra en mis ojos mientras llevo lentes de contacto?
Si la molestia persiste, retira los lentes y evita seguir utilizándolos hasta recibir orientación profesional. Si aparecen dolor, enrojecimiento, secreción o cambios en la visión, consulta a un profesional de la visión.
¿Puedo nadar con lentes de contacto y maquillaje?
No es recomendable nadar con lentes de contacto. El CDC aconseja retirarlos antes de nadar o ducharse debido al riesgo de exposición a microorganismos presentes en el agua. CDC
¿Puedo dormir con mis lentes de contacto?
Solo si tu profesional de la visión ha determinado que tus lentes específicos son apropiados para uso durante el sueño. El CDC recomienda no dormir con lentes de contacto salvo que el profesional lo indique.
¿Los lentes de contacto de color necesitan receta?
Sí. Los lentes de contacto decorativos o de color también requieren receta y adaptación profesional. No deben comprarse simplemente como un accesorio cosmético. U.S. Food and Drug Administration
Tus ojos también forman parte de tu rutina de belleza
No hay ninguna razón para pensar que utilizar lentes de contacto significa renunciar al maquillaje.
La clave está en entender que los cosméticos y los lentes de contacto conviven sobre una zona especialmente sensible del cuerpo.
Unas manos limpias, el orden correcto al colocarlos y retirarlos, productos bien conservados y atención a cualquier cambio en tus ojos pueden hacer una diferencia importante.
Y si las molestias aparecen repetidamente, no te limites a cambiar de maquillaje.
Puede ser el momento de revisar tus lentes de contacto y tu salud visual.
En Sanchez Optical, nuestra experiencia de más de cinco décadas nos ha enseñado algo sencillo: la mejor solución visual no es necesariamente la más llamativa ni la más costosa. Es la que realmente funciona para la persona que está frente a nosotros.
Si utilizas lentes de contacto en Miami y quieres revisar si tu adaptación sigue siendo adecuada, agenda un examen visual o visita Sanchez Optical en Kendall.
Sanchez Optical
12859 SW 88th Street
Miami, FL 33186
(305) 200-3146

